Parece que los robots con cerebro positrónico gobernado por las 3 leyes de Asimov están cada vez más cerca.

¿Cómo lo han logrado? Con tecnología de cambio de fase. Estas neuronas de cristal cambian su estructura molecular al recibir corriente eléctrica de diferente densidad. Estas neuronas imitan perfectamente el funcionamiento de las neuronas humanas. En vez de una membrana con enzimas, las artificiales unen al axon y las dendritas mediante un cristal de antimonio, germanio y telurio, un material similar que se utiliza en los CD Re-grabables. Además, estas neuronas pueden reducirse a unos pocos nanómetros, lo que permitirá agruparlas en un espacio reducido. Recientemente, IBM logró crear una memoria de cambio de fase a un coste similar al de la Memoria RAM.


Volviendo a las neuronas artificiales, IBM, en una primera prueba, ha puesto a funcionar 5 chips de 10×10 neuronas, es decir, 500 neuronas, así que el sistema es escalable. Los investigadores explican en el estudio que han publicado en ‘Nature’, que se podrían crear chips viables para comercialización de 90 nanómetros ahora mismo, y que inclusive la tecnología podría reducirse hasta en 12 nanómetros.

El requisito que deben cumplir estas neuronas artificiales para poder funcionar como las naturales es que su comportamiento sea estocástico, es decir, que sean capaces de arrojar resultados aleatorios ligeramente diferentes. Estas neuronas trabajan a grandes velocidades y son de bajo consumo eléctrico.

¿Para qué crear algo así?

IBM cree que pueda ser ideal para dar potencia a las redes neurales a la inteligencia artificial en la que trabaja Deep Mind de Google y para gestionar nuevos dispositivos que necesiten un nivel de procesamiento más rápido y más parecido al de la inteligencia humana. 
Prepárense para la nueva generación de inteligencias artificiales…


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